La reflexología es un emblema de la medicina oriental. Tiene una historia milenaria y es una de las formas más antiguas de tratamiento. Sin embargo, se han reconocido elementos de reflexología no sólo en Egipto, China, India y Mesopotamia, sino también en las antiguas civilizaciones maya, azteca e inca.

¿Qué es la reflexología?

La reflexología es la activación de los procesos de autocuración del cuerpo. Nuestro cuerpo alberga innumerables vías nerviosas que van desde el cerebro hasta la planta de los pies. Los dos pies son un espejo de todo el cuerpo, por lo que podemos detectar los signos de una enfermedad antes de que se convierta en un síntoma.

¿Qué es la reflexología podal?

Poca gente sabe que hay más de 70.000 terminaciones nerviosas en nuestros pies. Se denominan zonas orgánicas/zonas reflejas. Cuando estas zonas se estimulan con la presión del punto adecuado, el sistema nervioso autónomo corrige nuestros órganos a través de las vías nerviosas, estimulando el poder de autocuración del cuerpo. La acumulación de productos de desecho en el cuerpo puede provocar daños en los órganos. Si estos productos de desecho no pueden ser eliminados del cuerpo, se forman depósitos en la zona refleja. En estas zonas se pueden palpar nódulos cristalinos de diversos tamaños, que son sensibles y suelen ser dolorosos. El objetivo es masajear los depósitos para que el cuerpo pueda eliminar los productos de desecho y las toxinas.

Los ataques epilépticos y los dolores de cabeza de Julio César se trataban con masajes, con “pellizcos” diarios de la cabeza a los pies.

¿Por qué probar la reflexología podal?

  • Refuerza el mecanismo de autocuración del cuerpo
  • Estimula la circulación sanguínea y linfática
  • Promueve la excreción de productos de desecho
  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Reduce o elimina el dolor
  • Regula el equilibrio enzimático y hormonal
  • Equilibra la infra y la sobreactividad (por ejemplo, la hiperactividad o la hipoactividad de la tiroides).

¿Cómo funciona un tratamiento?

Después de un refrescante baño de pies, el terapeuta masajea los pies. En el primer masaje, evaluaremos dónde siente los depósitos y, basándonos en sus comentarios, dónde son sensibles las plantas. A continuación, se realiza un masaje y un tratamiento de las zonas afectadas. Esto puede ser incómodo, porque para que sea efectivo necesitamos masajear cerca del umbral del dolor. El masaje termina con un masaje de pies. El tratamiento dura 50 minutos.
Es importante tener en cuenta que el tratamiento de reflexología podal debe utilizarse como un curso de tratamiento.

Si, además de un tratamiento médico, desea prevenir enfermedades o aliviar los síntomas de una enfermedad ya existente, combine lo agradable con lo beneficioso apuntándose a un tratamiento de reflexología podal.

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